domingo, 7 de junio de 2009
PARA VOS, QUE SOS COMO YO
La literatura como tal no tiene mas sentido que una película sobre extraterrestres y la conquista de la galaxia entera.
La mayoría de los que escriben intentan demostrar su amplio vocabulario, denotando así cierta superioridad cultural sobre el que lee.
El que lee a veces encuentra metáforas sin sentido, o palabras de las cuales desconoce el significado.
Eso no es necesario, yo creo que alguien que lee, puede ir ampliando su capacidad de entender al escritor, pero que a la vez piensa que la diferencia que hay entre el que escribió lo que está leyendo y el mismo es tan grande que hace que pierda la gracia que tenía el escrito en un principio.
La simplicidad a veces puede resultar fascinante.
A veces el exceso de palabras puede abrumar la mente, aburrir, y hasta enojar a alguien.
Así que jóvenes escritores... A prestar atención
La mayoría de los que escriben intentan demostrar su amplio vocabulario, denotando así cierta superioridad cultural sobre el que lee.
El que lee a veces encuentra metáforas sin sentido, o palabras de las cuales desconoce el significado.
Eso no es necesario, yo creo que alguien que lee, puede ir ampliando su capacidad de entender al escritor, pero que a la vez piensa que la diferencia que hay entre el que escribió lo que está leyendo y el mismo es tan grande que hace que pierda la gracia que tenía el escrito en un principio.
La simplicidad a veces puede resultar fascinante.
A veces el exceso de palabras puede abrumar la mente, aburrir, y hasta enojar a alguien.
Así que jóvenes escritores... A prestar atención
jueves, 28 de mayo de 2009
LOS PERDEDORES
Nosotros somos lo que somos, no pretendemos ser más.
Nos ponemos de igual a igual con nuestros pares,
sin importar la condición social.
Sin importar la condición sexual.
¿Somos nosotros los perdedores?
No se si será tan así.
A veces el que gana termina perdiendo...
Los perdedores somos mas humanos, somos mejores personas
martes, 26 de mayo de 2009
Cancherito (Final)
Estaba demasiado ebria.
"Haces bien el trabajo de mayordomo. Tal vez te contrate" le dijo a el y se bebió el whisky de un sorbo.
"¿Ah sí?" preguntó el.
"Si, te quedaría hermoso un vestido de mucama" contestó ella en tono burlón.
El se puso serio y volvió a preguntar "¿Ah si?"
"¡¡¡Si!!!" dijo ella mientras dejaba el vaso de whisky en la mesa ratona y enseguida recibió un fuerte golpe en el costado derecho de la cara.
"¡Yo te voy a enseñar puta!" Gritó él mientras agarraba a la otra (la inocente-zorra) de los pelos y la tiraba al piso.
"Era muy fácil sólo quería que tuvieramos sexo. Como si nunca lo hubieran hecho" y volvió a golpear a la primera que ya tenía la nariz sangrando.
"¿Ahora que vamos a hacer?"
Se sentía ebrio, pero ahora no era por alcohol ni por la cocaína, era la adrenalina y el poder que le provocaba sentirse dueño de alguien y poder hacer con ese alguien lo que desease.
Sacó del bolsillo de su pantalón una navaja, la abrió y empezó su juego...
Primero agarró a la que lo había rebajado diciendole que sería una buena mucama y le cortó el cuello. Ella estaba sangrando, ya no servía.
La otra, la inocente-zorra todavía se conservaba intacta.
Se dirigió hacia ella y la agarro de nuevo de los pelos, ella lo miraba y miraba la sangre que habia en la alfombra, y miraba a su amiga muerta y volvía a mirarlo a él.
La mirada que tenía ahora era aun mas inocente, presa del miedo se había quedado paralizada y estaba pálida, lo miraba con ojos asustados y eso lo excitaba mucho.
Tuvo una erección y sonrió, mientras llevaba a esta chica de los pelos hacia una puerta grande, de metal, la abrió y habló con palabras nerviosas: "Con cuidado mi amor, no vayas a caer por la escalera. No querrás arruinarte como tu amiga, no quiero tener que matarte también"
Ella estaba atónita, estaba en shock, no entendia nada, solo asintió y tuvo cuidado de no caer por las escaleras.
Llegaron al final de la escalera y había otras dos puertas, el eligió la de la derecha y la hizo entrar.
La sentó en una silla y el se sentó en otra frente a ella.
Acercó su cara a la de ella y ella pudo oler la traspiración y la sangre.
Cayó una lágrima del ojo derecho de ella y el la lamió como si fuera un perro sediento.
Le ató las manos y los pies a la silla y se fue de la habitación. Pasó menos de un minuto cuando volvió a entrar desnudo, con una valija llena de aparatos de los que se usan en un quirófano.
Tenía una fuerte erección. Se acercó a la chica que todavía no parecía reaccionar a lo que le estaba sucediendo y le inyectó un líquido en el brazo derecho.
"Eso te va a mantener tranquila. No intentes nada, sólo quiero jugar con vos"
Ella empezo a debilitarse, no sentía las extremidades, pero estaba completamente consciente.
El le introdujo en su boca un aparato de metal que se la mantenía abierta y luego metio su pene ahí.
Ella empezó a llorar, no merecía esto. ¿O tal vez si? No, nadie se merecía lo que le estaba pasando, ella había estado con hombres a los que luego les había robado, había sido una chica mala. Pero de todas formas ésto era demasiado.
Unos segundos antes de acabar el sacó el pene de su boca, y se vino sobre el pecho de ella, luego empezo a lamer su propio semén.
Estaba aún mas loco de lo que parecía...
Pasó unos diez minutos llorando en el piso, luego se levantó como si nada y le dijo.
"En unos minutos vas a sentir nuevamente los brazos y las piernas. Ahora tengo que preguntarte algo. ¿Deseas que te mate ahora o que espere a que puedas sentir como lo hago?"
Ella no contestó, estaba casi paralizada, se sentía débil física y anímicamente.
"Eso me parecía" Dijo él y volvió a agarrar la navaja.
Subió las escaleras y el mayordomo estaba limpieando la sangre de la otra chica del sillón.
"Ya está" dijo él.
Y se fue a dormir... Como si nada.
E.V.
jueves, 21 de mayo de 2009
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