Fueron a su casa y...
Bebieron en el camino, tal vez de más. El se sentía un poco atontado y las chicas que eran hermosas empezaron a parecerle cada vez menos atractivas y más patéticas.
Se preguntó si algún día descubriría eso que llaman "amor".
No supo que responderse, mientras, en tanto se mantuviera esa duda iba a seguir aprovechando su posición e iba a seguir haciendo lo que quisiera, ya que no debía rendirle cuentas a nadie.
Tal vez ese fuera su problema, cuando tenía una relación la descuidaba, no le importaba herir a la otra persona, el creía que con regalos caros, vacaciones, propiedades, autos, etc. podría volver a comprar el amor de una mujer.
El no sabía que ésto funcionaba de otra manera, pero tampoco le importaba mucho.
Al llegar a su casa, el chofer estacionó el auto, se bajó y les abrió la puerta para que bajaran. Tuvo que ayudar a una de las chicas (la menos inocente, por lo tanto menos zorra) a bajar porque estaba bastante borracha, su maquillaje ya no funcionaba y tenía el pelo alborotado.
No era ni la mitad de la mujer que había sido en el restaurant, era increíble lo que el dinero podía comprar, ahora ella era sólo una más del montón.
El chofer volvió a subir al auto y se fue.
Luego, el y las dos chicas subieron las escaleras de la entrada hacia la casa. Ahí estaba como siempre el mayordomo, esperandolos con su cordial y confortable sonrisa y su traje inmaculado.
Entraron y el le ordenó al mayordomo que sirviera unos tragos.
"Señor creo que la señorita de azul no debe seguir bebiendo o podría arruinar la alfombra" le dijo en voz baja, casi al oído el mayordomo.
"Obedece, ¿Acaso te pago para que me aconsejes?" Gruñió el. No sabía que la gente que estaba cerca de el mucho tiempo llegaba a odiarlo, pero sabía que podía ser muy redituable su compañía.
El mayordomo se fue hacia el mueble-bar, sacó tres copas, cada una debería valer aproximadamente la suma que tenía guardada él en el banco con los ahorros de toda una vida, y sirvió unos tragos hechos con ron y pulpa de frutos tropicales.
Mientras el mayordomo preparaba los tragos, el invitó a las chicas a sentarse y se dirigió al baño.
Entró y al mirarse al espejo vio el aspecto terrible que tenía, se notaba que estaba ebrio, siempre se le empezaba a notar esa cara. Cualquiera que lo viera pensaría que era un pobre diablo, tenía cara de tonto, las mejillas redondas y con marcas de un acné que lo habia aquejado toda su adolescencia media y estaba un poco excedido de peso.
Igual, a sus ojos el era un galán, no importaba la apariencia, sólo importaba lo que tenía en su billetera ¿no?
Abrió el botiquín y busco el frasco rojo, lo abrió y "esnifó" unas ricas dosis de eso que lo mantenía en pie cuando todo lo demás se derrumbaba.
Salió del baño listo para la acción, era un hombre nuevo y sentía cada vez mas deseos de estar con la chica inocente-zorra.
Llegó al sillón y se sacó la corbata, se unió a las chicas que hablaban de algo y reían a carcajadas.
No entendió bien de que se reían, pero no le importó demasiado, se metió en la conversación utilizando frases que siempre usaba, siendo de nuevo, como siempre, muy predecible.
El mayordomo río por lo bajo y se retiró de la sala, sabía exactamente el diálogo que venía a continuación.
Lo que diría él, lo que dirían ellas. Siempre era lo mismo.
Si había una chica sola el al final la desafiaba a besarlo, si había dos las desafiaba a besarse. Hasta ahora nunca habían sido tres.
El mayordomo sintió lástima por el, sintió lástima por ellas, sintió alegría al saber que cuando llegara su relevo iba a poder irse a casa con su mujer y su pequeña hijita.
Llegó al extásis de la conversación y desafió a las chicas a besarse, la menos inocente, por lo tanto la menos zorra dijo que despues de un trago de algo fuerte lo haría.
El llamó al mayordomo, pero el mayordomo no contestó, se escondió en el guardarropas y esperó ahí. No tenía ganas de ver esa cara desagradable de nuevo, sentía que si lo volvía a ver le iba a dar un puñetazo en la cara.
"A fin de año voy a hacer una limpieza de empleados, siempre es lo mismo ¡Encima se quejan de sus salarios! Ya van a aprender..."
Le sirvió a la no-zorra un vaso de whisky y se lo llevó hasta el sillón.
Ella lo agarró medio con desconfianza, se veía rara...
No te vayas que después sigue y se viene lo mejor eh...
E.V.

5 comentarios:
viste que tomaba de la rica como yo dije!
bienvenido a la blogsfera! para muchos esto está obsoleto,para mi es un espacio donde ponemos lo que nos da la gana. Asi que te digo que para adelante.
desde mi pequeña experiencia... un consejito, o lo tomas o lo dejas: los textos cortitos suelen enganchar mas rapido, la forma de publicación puede ser mas atractiva. Dividir una historia en pequeños episodios puede ser una buena opción. no?
saluditos!!!
Estoy de acuerdo con Cats en lo de los episodios mas cortos, no es que esté resultando aburrido pero crea mas expectación, es mas ligero, mas fresco... no se... sólo es una idea, igual está interesante, espero esa escena.
Saludos
Descuidar y herir no es amar. Sin amor solo se puede comprar pero no compartir
te ançmo eliiiiii
mehaces re feliz!
Publicar un comentario