Se levanto tarde, como todos los días... No tenía preocupación alguna, todo lo que necesitaba le venía servido de algun lugar.
Anoche había tenido sexo con dos chicas hermosas, de esas que solo se ven en T.V., antes había cenado con gente importante y exitosa.
Llegó a ese restaurant lujoso en su lujoso auto, conducido por un chofer obviamente, ya que el no sabía como hacerlo.
Entró y lo saludaron amablemente, aunque nadie recordaba su nombre.
Un mozo bien vestido, bien peinado, bien parecido y con buenos modales lo invitó a una mesa y recogió su abrigo mientras por dentro maldecía tener que hacer todo eso, peinarse, vestirse, actuar con buenos modales y tratar con gente maleducada pero que se peinaba y vestía con "clase" por una miseria, que para cualquiera de éstos "galanes" sería lo mismo que nada.
Una vez en su mesa, con sus pares empezó a comentar sus hazañas que no eran mas que historias, ya que nunca había vivido nada de lo que contaba. Todos lo escuchaban con atención, se reían de sus chistes y se asombraban cuando contaba algo que le había costado mucho. Después de todo, cuando el terminara le tocaría el turno a alguno de ellos.
Todas las semanas era lo mismo, uno hablaba - todos escuchaban, sonreían, se asombraban, hacían preguntas y luego, el que hablaba terminaba y era el turno de otro y así hasta que terminaba la cena y cada uno buscaba su abrigo y se iba con su chofer que estaba esperando afuera.
Después de contar sus intrépidas aventuras se disculpó y se levantó para ir al baño, era una excusa. Sólo quería acercarse a unas chicas que había visto en otra mesa.
Chicas bellas, con clase, altas, maquilladas, peinadas, bien vestidas, seductoras, con cuerpos artificialmente perfectos.
Se acercó primero a la que parecía mas inocente (en estas chicas siempre resultaba ser la mas zorra) y le preguntó si era su primera vez en el restaurant, ya que el venía todos los jueves y nunca la había visto por ahí, ella contestó que sí. Que hacía poco había peleado con su novio y que le habían aconsejado ese lugar para encontrar gente interesante.
El, como todo hombre, mordió el anzuelo y le dejo uno de los teléfonos celulares que traía encima, luego fué al baño, se miro al espejo y volvio a su mesa.
En el transcurso de la cena estuvo escribendo mensajes a la chica de la otra mesa y recibiendo mensajes de la misma. Hasta que decidió invitarla a un lugar más privado.
Ella contestó que si, después de todo era la que parecía mas inocente, ellas siempre contestaban que sí a una proposición de ese tipo.
Dijo "Si, pero no puedo dejar a mi amiga sola ¿Puede ella venir también?"
El contestó que no había ningun problema. Luego se levantó, saludó a la gente que cenaba con el y se fue. Agarró el abrigo que le traía uno de los mozos y le dejo cinco pesos de propina.
Afuera lo esperaban las dos chicas, eran mas altas de lo que el imaginó, le llevaban al menos 15 centímetros.
El chófer se había quedado dormido de nuevo, le golpeó el vidrio y le dijo que si sucedía eso de nuevo se iba a tener que buscar otro trabajo.
Invitó a las chicas a subir y luego subió el.
Fueron a su casa y ...
En el próximo posteo sigo...
E.V.

3 comentarios:
Che ta bueno, me dejaste con las ganas de ver qe onda!
Avisame cuando lo termines che, abrazo!
seguramente tomaba de la mas rica pero no lo dijiste por respeto!
te amo ma s q recien
Publicar un comentario